Acto reminiscente

Bienvenida la reproducción de las escenas pretéritas de la existencia. Cuando estas evocan el alma no solo vive la realidad comprobada. Revive con el recurso de la memoria.

Una síntesis de su biografía —símbolo de la perseverancia otoñal— provoca en mí la emoción de la reminiscencia, porque tanto Fabio Gadea Mantilla como el suscrito somos contemporáneos, nos juntamos en el escenario de la vida radial en Radio Mundial que sigue siendo la decana de la radiodifusión nacional donde Fabio después del inicio en la Voz de la América Central, hizo el reivindicado estreno de su voz a través de la narración en el “Derecho de Nacer” que, como él sostiene, “era tan popular en Managua que en el momento de la transmisión se podía escuchar de lado a lado por las calles”.

Las circunstancias lo desligaron del profundo ayer. Ya en el presente la traslación física del medio modificó el sistema de convivir con las ondas de Hertz. Surgió la raíz corporativa: Radio Corporación que continuó el espíritu de lucha de Radio Mundial castigada por las circunstancias políticas de la época. A Radio Corporación le correspondió el ciclo de ser la heredera del martirio. El turno del sufrimiento y de la persecución se apoderaría hasta nuestros días de ese destino curiosamente por un detalle de antecedencia de meritorio valor.

Elijo internarme en la época en que tanto Fabio como el suscrito hicimos los primeros pininos sin perder de vista el contrapunteo sobre el tema coyuntural, ejerciendo la función respectiva de locutores novatos. Reitero la diferencia de estilo y de cultura de aquellos tiempos respecto de los actuales en que el inexperto de la cabina se daba el lujo de anunciar “Para Elisa” la sonata romántica de Beethoven en sustitución accidental de Mamerto Martínez, cuya categoría no alteraría el carácter de la programación, entendiéndose que lo selecto tenía timbre para la predilección.

Haciendo uso del paralelismo, me cupo por indicaciones de Julio César Sandoval anunciar “El Bolero” de Ravel por supuesto el clásico. Fuimos, pues, ambos emigrantes de la Voz de la América Central para conocer después otros destinos riesgosos ligados a la política de oposición de dos dictaduras. Un solo ejemplo bastaba para hacer el retrato de la tragedia interminable. Decepcionado por la frustración, Fabio me llamó en compañía de Francisco Carranza Chamorro, directores del radio periódico La Verdad, para anunciar” que se retiraba contra la presión contra Radio Mundial para buscar otros aleros porque en el lugar donde estábamos sobraban las multas como un reflejo del caudal de espinas que laceraban a la corona de la libertad. Inevitable fue el “reprís” de la historia considerada la maestra de la vida. Seguimos en lo mismo.

El autor es periodista.