Contracrónica: La ola de asaltos se movió a Estelí…A Henry Roa le quedó grande la estafeta de mánager

Terminó el partido y Ramón Flores se fue a gritarle a los jugadores de los Dantos. Era la impotencia de un pelotero que lo había dado todo para luego sentirse asaltado. Aunque la culpa no era de los jugadores, sino de los árbitros. Estelí no perdió en su ley. El séptimo partido estuvo empañado por la decisión arbitral del juez de tercera. Esa ciudad sintió como eran ultrajados en su casa. El juez de tercera se equivoca en dos ocasiones: decretando out a Jacksell Mairena y luego echando para atrás la carrera de Bryan Trujillo cuando era válida. En la repetición es imperceptible que Trujillo se adelanta y lo que es aún más curioso (en esa jugada no se usó la repetición) es que el árbitro ni siquiera estaba viendo al corredor entonces ¿De dónde dedujo que estaba adelantado?

Pasando página de la jugada que le costó la eliminación a Estelí. Henry Roa no estuvo a la altura del partido. Es entendible. No era su trabajo ser mánager, sino coach de bateo. Hizo falta Eloy Morales. En ese séptimo episodio de repente no apareció su mejor lanzador Elías Gutiérrez, grave error. El zurdo jinotegano se había enderezado, solamente tenía 78 lanzamientos en seis entradas. Estaba descansado y mientras Bucardo era explotado, el bateo de Estelí le daba un colchón de cuatro carreras. Luego de esa grave decisión se precipita con Sheyder García. No llegó en su mejor momento García pero empezó mal por el error de Obregón, luego cedió dos bases por bolas y Roa estalló. Para él era suficiente. No obstante, la lógica del mánager era patas arriba, saca a su mejor relevista por dos bases por bolas y mantiene a Estaban Pérez luego de un doble y un hit que habían producido cuatro carreras. Roa quedó con saldo rojo en el manejo de sus lanzadores.

Bryan Trujillo cargará con la culpa. Con bases llenas y dos outs Claudio Hernández estaba descontrolado. Trujillo tenía tres bolas sin strikes y se dedicó a esperar la cuarta mala. ¡Qué estás haciendo muchacho! Hernández le pasó el primero por el centro, le repitió el segundo como si fuera tiro al blanco y Trujillo nada que respondía, movía el bate inútilmente esperando la cuarta mala. Terminó ponchado. En ese momento con el juego 8-8 se convirtió en el out del partido.

Stanley se enredó como un novato. El mánager de los Dantos apostó por Oscar Rayo antes que Junior Téllez, esa decisión es cuestionable pero permitida, sin embargo, el sacrificio de su jugador designado fue un mal cálculo que casi le cuesta el partido. Eso lo obligó a sacar a Junior Téllez por un bateador y dejar vulnerable su picheo. Aunque consiguió un gran acierto en el cambio de Mike Loáisiga, quien pegó un doble barre bases y luego el jonrón. El hijo salvó al padre de la guillotina.