Zona de Strikes: Dennis Martínez dejó huellas en las Ligas Menores

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Aun cuando firmó para los Orioles de Baltimore en diciembre de 1973, tras el Mundial de beisbol de ese año en nuestro país, Dennis Martínez viajó junto a Antonio Chévez en marzo de 1974 y se unió a los Oriolitos de Miami en la Liga Estatal de la Florida, categoría Clase A.

Martínez tenía 19 años en aquel momento, pesaba 135 libras y medía 6’1 pies de altura. Por la firma, realizada por Ray Poitevint y Julio Blanco Herrera, había recibido tres mil dólares, un detalle que fue confirmado por él mismo en diferentes ocasiones, no diez mil.

“Ese dinero lo depositamos en la Inmobiliaria para tenerlo listo porque Luz Marina (con quien se había casado el 29 de abril de 1973) estaba embarazada de nuestro primer hijo”, dijo Dennis.

Martínez le confió luego a Edgar Tijerino en su libro ¡Bravo Denis! que después se dieron cuenta que no podían tocar aquel dinero porque, a lo mejor sin saberlo, lo habían depositado a plazo fijo.

“Ese es el dinero mejor gastado en mi vida”, indicó más tarde Poitevint sobre el bono para Dennis. “Era flaco como un lápiz, pero tenía un talento natural como cualquiera y mucha hambre”.

Y como había ocurrido en la calle, en los torneos juveniles, incluso en la Primera División y en la Selección Nacional, Dennis no perdió tiempo y en su año inicial en las Ligas Menores (1974) demostró su gran calidad y avanzó a buen ritmo.

Terminó con récord de 15-6 y 2.06 en 179 innings con 162 ponches, 53 bases y solo cuatro jonrones permitidos. “Recuerdo que Dennis era muy despierto, muy pícaro, a diferencia de Tony Chévez, que era más callado. Y era muy competitivo», asegura Lee Sigman, excompañero de equipo.

Martínez volvió a brillar en la temporada de 1975, al concluir el año con registro de 16-5 y 2.68 en 195 episodios de trabajo en A, AA y AAA. Fue un año de rápido progreso.

Acumuló 12-4 y 2.61 en la Clase A, mientras conseguía 4-2 y 3.20 en AA, para cerrar el año en el Rochester en AAA sin victoria ni derrota, ya que fue subido en septiembre, ya al cierre de la temporada. En 1976, volvió por sus fueros y fue cuando dio el gran salto.

Ese año, Dennis acumuló marca de 14-8 y 2.50 en 180 innings. Y con 148 ponches, logró ganar la triple corona del pitcheo (victorias, ponches y efectividad). Fue nombrado Lanzador del Año y el 14 de septiembre de ese 1976, saltó a las Ligas Mayores.

Es decir, Martínez fue un lanzador brillante también en las Ligas Menores. Para cuando fue subido al big show, tenía un balance general de 45-19 y 2.42 en 554 innings, con 438 ponches en tres campañas de progresión consistente.

Sin embargo, su récord en Ligas Menores es de 51-23 y 2.72 de forma global, porque en varios momentos regresó para jornadas de recuperación con los Orioles y luego con los Expos de Montreal.

De modo que por donde pasó, Dennis dejó su huella y mostró siempre una gran determinación por alcanzar la cima. “Yo solo tiraba recta y curva. Mi curva era muy buena, mi velocidad era decente, pero no es lo que tenés, sino cómo lo ejecutás», dijo Martínez a John Einsenberg, historiador de los Orioles.

Dennis indicó más tarde, que cuando agregó el cambio a su repertorio, fue cuando su carrera floreció ya a nivel de Grandes Ligas.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR