Régimen orteguista a gremio médico: premio para algunos, represión y despidos a otros

Médicos independientes señalaron que el reconocimiento que dio este jueves la Asamblea Nacional a un grupo de trabajadores de la salud, por su esfuerzo en la lucha contra la pandemia, refleja el alineamiento político al que está sometido este gremio y lo tacharon como maniobra propagandística de parte del régimen de Daniel Ortega. En el acto, ni los diputados ni los doctores galardonados mencionaron al personal que atendió en los hospitales y murió por Covid-19 , ni hicieron referencia a los masivos despidos de especialistas.

La condecoración del régimen se realizó en el contexto del Día Nacional del Trabajador de la Salud, este 8 de agosto. Sin embargo la Medalla de Honor de la Asamblea Nacional en Oro no la recibió personal médico que ha estado en la primera línea de atención de los pacientes en la pandemia, sino que fueron la titular del Ministerio de Salud (Minsa), Martha Reyes y Sonia Castro, exministra y ahora asesora presidencial.

El premio a Castro podría ser un reconocimiento agridulce en compensación a su lealtad a Daniel Ortega y Rosario Murillo, misma que le generó sanciones de parte de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea por violaciones a los derechos humanos por haber ordenado negar la atención a los manifestantes heridos durante las protestas de abril del 2018.

“Convirtieron la celebración en una actividad política, partidaria e ideológica. Nosotros no estamos en contra de la condecoración porque todos los médicos y trabajadores de la salud se merecen el reconocimiento, pero esto no debe ser politizado que fue lo que hizo el partido del Gobierno», dijo el doctor José Luis Borgen, uno de los médicos que fue despedido en el 2018 por haberse rebelado a la administración del sistema de salud pública.

La ministra de salud, Martha Reyes, muestra el reconocimiento que le fue entregada por su “lucha» contra la pandemia y por el Día Nacional del Trabajador de la Salud. LA PRENSA/JADER FLORES

Colegas en el olvido

En el acto condecorativo, la doctora Nathalia Fonseca, intensivista en Sermesa Masaya, fue la designada para agradecer el reconocimiento, destacando la coordinación y entrega de las enfermeras, asistentes de enfermería, los especialistas y el resto del personal de salud para enfrentar la crisis sanitaria.

Pero en su discurso, Fonseca nunca se refirió al personal fallecido y despedido, así como obvió la falta de equipos en los hospitales – para responder a la cantidad de pacientes con Covid-19 – y la de los insumos de protección para los trabajadores, quienes en múltiples ocasiones desde diferentes asociaciones de médicos independientes han denunciado esta situación.

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Fonseca se limitó a decir que “cuando hemos necesitado ayuda… los equipos se han puesto donde se necesitan, si hemos necesitado médicos se han abierto las plazas», pero “no hemos dejado a nadie desamparado», afirmó. Sobre la pandemia dijo la especialista que “esto no se ha acabado, esto sigue».

El doctor José Antonio Delgado, especialista en salud, dijo que si bien es bueno reconocer la labor del médico, en este acto no se debió seleccionar a un grupo de médicos sino galardonar a todo el personal -tanto del sector púbico como privado- que ha estado involucrado en la emergencia sanitaria. “Es difícil premiar a los trabajadores de la salud porque han sido un sinnúmeros de personas que han estado enfrente, se le debería hacer un reconocimiento nacional», manifestó.

De acuerdo al Observatorio Ciudadano, en Nicaragua se registran -hasta el 29 de julio – 101 personal de salud fallecidos por Covid-19 y 756 “con sintomatología asociada o presuntiva de Covid-19». Desde que se confirmó el primer caso de contagio en el país, en marzo, médicos independientes denunciaron que los trabajadores de la salud no contaban con el equipo de protección personal necesario para atender la emergencia sanitaria.

Represión selectiva

El doctor Borgen lleva casi nueve meses de sufrir asedio por parte de la Policía Orteguista. Una patrulla, 2 motocicletas y 8 policías llegan diario a su casa. “Sigo denunciando la represión, sigo denunciando el mal manejo de la pandemia del coronavirus, pidiendo libertad para todos los nicaragüenses, especialmente para los presos políticos, el respeto a los derechos humanos, justicia y democracia», dijo el galeno.

No obstante, Gustavo Porras, presidente del Legislativo, también sancionado por su participación en la represión, se dedicó durante su intervención en el acto conmemorativo a enaltecer a Daniel Ortega y Rosario Murillo, y a tildar de “calumnias» las denuncias de que en los centros asistenciales hay acoso y persecución contra trabajadores que son opositores.

La asesora presidencial Sonia Castro y la ministra Martha Reyes. LA PRENSA/JADER FLORES

“Ahí que nos levanten calumnias…pero ninguno de ustedes preguntan por quién vas a votar o por quién votastes» en las elecciones, dijo Porras, quien como de costumbre no usó tapabocas, exhibiendo una vez más su actitud de menosprecio a la pandemia que tanto mencionaron en el acto. Hubo más de 200 personas en el hemiciclo de la Asamblea, la mayoría médicos portando mascarillas, aunque a varios se les vio con banderas del FSLN.

El cáncer de la partidización

Al respecto, el doctor Borgen señaló que desde que Ortega volvió al poder, en el 2007, el personal de salud se ha visto presionado por pertenecer a las filas del partido y recordó que fue el orteguismo que desapareció las confederaciones y sindicatos independientes de los trabajadores de la Salud, “y prácticamente obligaron a que todos fueran afiliados a Fetsalud (Federación Nacional de Trabajadores de la Salud)».

El médico consideró que estos dos últimos años han sido uno de los “peores» periodos para el gremio médico y se agravó más con la pandemia del Covid-19. “Estos dos años han sido muy duros y drásticos para el sector salud, y encima de eso, la pandemia ha venido a agravar la represión sobre el sector salud. Actualmente todos los médicos trabajadores están siendo vigilados por los sindicatos de Fetsalud», expresó el doctor.

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En el contexto de la pandemia el régimen ha despedido a más de 20 trabajadores de la salud y desde abril de 2018 hasta enero de 2020 la cifra sería aproximadamente de 450, según el observatorio de la Unidad Médica Nicaragüense.

Los médicos independientes concluyeron que el gremio médico necesita estar unido para sumar fuerzas y no cometer los mismos errores que se han venido dando a lo largo del tiempo, por lo que hicieron un llamado al sector a reflexionar y conmemorar. “Creo que el 8 de agosto debería ser una unificación de todos los sistemas de salud, hemos trabajado divorciados, independientes… como trabajador de la salud me gustaría proyectarlo a la unidad gremial», señaló el salubrista.

“Este momento es un periodo para conmemorar. Nosotros junto con la población conmemoramos la pérdida de todos los trabajadores de la salud en la lucha contra la pandemia, la represión desde abril de 2018, la represión que ha significado el regreso del Frente Sandinista desde el 2007. No es una celebración en este momento», declaró por su parte el doctor Borgen.