Pese a cualquier signo de mejoría, el 2020 cerrará con una fuerte contracción económica, considera Funides

Pese a cualquier atisbo de mejora económica, como el ritmo en positivo de las exportaciones tradicionales y las remesas en el contexto de la pandemia, se espera una contracción de la economía en este 2020. La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) mantiene sus proyecciones entre -6.5 y -13.7 por ciento de caída, según el informe Coyuntura, presentado este jueves.

La falta de información sobre el comportamiento de la economía limita conocer en realidad qué está pasando y provoca incertidumbre. Sin embargo, es notorio el impacto de la pandemia en diferentes sectores, como el consumo interno, importaciones, pérdida de empleo y recaudación fiscal. El Índice Mensual de Actividad Económica (Imae) muestra una contracción del 10.1 por ciento hasta abril de 2020, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), siendo los hoteles y restaurantes, además de la industria manufacturera los más golpeados.

La Covid-19 llegó a un país que acumulaba dos años en recesión, y que en el contexto de crisis sanitaria esta se ha profundizado, acercándose, como algunos expertos han advertido, a una depresión económica. El régimen de Daniel Ortega, que en el 2019 impulsó una brutal reforma fiscal cuyos efectos siguen afectando al sector privado y al consumidor final, también ha resultado duramente golpeado con la pandemia. “La profundización de la recesión para este año afectará el balance del gobierno central”, asegura Funides en su informe.

Uno de los logros más recientes que el gobierno festejó fue el crecimiento de las exportaciones, que hasta julio reporta 10.5 de crecimiento, equivalente a 174.4 millones de dólares, afirmó Funides con base al Centro de Trámites de Exportaciones (Cetrex), que presenta cifras preliminares y que deberán ser confirmadas por el Banco Central.

No obstante si se hace un desglose con respecto a las principales mercancías, hay ganadores y perdedores, explica uno de los especialistas de Funides. Es decir, que productos como la carne, el oro, el café y los lácteos reportarán buenas cifras en exportaciones a finales de 2020, pero la pesca, el maní y azúcar se contraerán. Las estimaciones de Funides es que al cierre de 2020, el azúcar, por ejemplo, tendrá una contracción del 14 por ciento. Sin embargo, cuando se ve la totalidad de las exportaciones de mercancías es probable que haya un crecimiento de 5.7 por ciento.

Pero los datos no son nada alentadores para otros sectores como zona franca y arneses. Funides estima que tendrán una caída del 30 por ciento, que se traduce en 664.68 millones de dólares que se dejarán de percibir. Más allá de las cifras económicas, estas implican la pérdida de empleo. La pandemia ha hecho estragos en el sector zona franca; solo en Nicaragua más de nueve mil trabajadores se han quedado sin trabajo.

La conclusión de Funides es que las exportaciones totales de bienes y servicios podrían reducirse en 2020.

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Depósitos bancarios están estables

En el informe de Coyuntura Funides señala que hay cierto crecimiento de mayo a junio en los depósitos bancarios de hasta 32 millones de dólares. “Nada nos indica que hay algún tipo de crisis de confianza como la ocurrida en 2018, cuando se dieron retiros de depósitos superiores a los cien millones en ocho meses”, expresó el centro de pensamiento. Los depósitos no han sido afectados por la Covid-19, más bien, la liquidez del sector bancario ha crecido cerca del 50 por ciento, es decir, “hay plata ociosa”.

No obstante, el sector de microfinanzas muestra una fuerte contracción con respecto a la cartera de crédito. «Observamos una situación catastrófica”, señaló Funides. En marzo de 2018 tenían un saldo de crédito 550 millones de dólares, y esta cifra ha ido decreciendo de forma paulatina hasta llegar a 277 millones de dólares a junio de 2020.

Los nicaragüenses están peor que en 2019

Y mientras los principales indicadores macroeconómicos, financieros y de comercio mantienen un comportamiento mixto, la desesperanza entre los nicaragüense se profundiza y el mayor temor sigue siendo perder sus puestos de trabajo.

Funides con base a la encuesta de mayo de Cid-Gallup, constató que para un 42.5 por ciento de los consultados la situación económica actual para su familia es peor en comparación con el 2019.  Mientras el 28.4 por ciento asegura que es igual.

Dicho resultado concuerda con que la mayoría indica que llega justo al final de mes con sus ingresos, seguido de los que afirman que se están endeudando y un 18.9 por ciento está echando mano del dinero que habían logrado ahorrar. Tan solo un 7.4 por ciento asegura tener posibilidades de ahorrar bastante.

Otra factor que mantiene en vilo a los nicas es perder su empleo. Más del 50 por ciento de los encuestados aseguran que están muy preocupados de quedar sin trabajo. Este temor tiene lógica cuando el 41.3 por ciento respondió que de uno a dos miembros de su hogar ha dejado de asistir al trabajo, sin goce de salario, como efecto de la pandemia.

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Para ralentizar la curva de contagios de Covid-19, una de las medidas propuestas por especialistas es la cuarentena que de implementarse debía estar soportada sobre otros mecanismos que permitieran al sector informal mantenerse mientras se quedaran en casa. El régimen orteguista descartó la posibilidad y aseguró que la actividad económica debía continuar. Ante la hipótesis que se de una cuarentena, el 60 por ciento de los encuestados explicaron que de uno a dos miembros de su hogar tendrían que trabajar para mantener la casa.

Recomendaciones para proteger el empleo

Pese a que el gobierno ha implementado algunas medidas de prevención, Funides recomienda establecer un periodo de gracia en el pago de servicios básicos durante 3 meses para la población más vulnerable y a las Mipymes; solicitar fondos a la cooperación internacional; reasignar recursos del Presupuesto General de la República, también considerar canalizar recursos a través de programas sociales existentes.

Además de establecer un periodo de gracia en el pago de la cuota fija y el Impuesto sobre la Renta (IR) para el caso de las mipymes.

Funides indicó que en septiembre presentará una actualización de sus proyecciones económicas, pero por ahora  mantiene que la recesión seguirá haciendo estrago en la economía nicaragüense, tal como lo ha pronosticado hasta ahora el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, así como el Banco Mundial.