Así es como el Covid-19 está empezando a cambiar la forma en cómo se trabaja en los campos de Nicaragua

La rutina de los trabajadores del sector agropecuario no puede ser la misma desde la llegada de la Covid-19 a Nicaragua. Establecer horarios escalonados, garantizar el distanciamiento y tener un protocolo de ingreso a las fincas son algunas de las medidas que aborda la Guía Práctica para la Prevención y Mitigación del Covid-19 en la actividad agropecuaria.

El documento incluye medidas preventivas para evitar la exposición y mitigar la propagación del nuevo coronavirus, a través de la implementación de recomendaciones de fácil aplicación en los lugares de trabajo. Julio Munguía, gerente técnico de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), fue uno de los participantes en la reunión virtual, donde se expuso información sobre la guía  este viernes. Recordó que en el mes de septiembre inicia la recolecta de café, lo que supone probablemente la presencia de entre 250 mil a 300 mil personas en el campo, lo que implica un gran reto en el contexto de pandemia.

La guía está dirigida a empleadores o sus representantes a cargo de las actividades agropecuarias- responsables de preservar la seguridad y salud de los trabajadores-, trabajadores del sector agropecuario y cualquier tipo de actividad agropecuaria. Dentro de la parte de evaluación, gestión y comunicación del riesgo, en las fincas se deben analizar ambientes de trabajo y actividades como tal. Lo que implica la distribución de personal, cuadrillas o grupos, minimizar movimientos, evitar que se compartan alimentos, que es una práctica muy común entre los colaboradores.

La gestión pasa por la capacitación. Es decir que los colaboradores conozcan cuáles son las medidas de prevención, cómo actuar frente a un caso de Covid-19 o un caso sospechoso, además de la aplicación de protocolos para facilitar a la persona acceso a los servicios necesarios. También es clave que los colaboradores estén el tanto del desarrollo de la pandemia, por eso sugieren la implementación de medios gráficos e impresos.

En Nicaragua el SARS-CoV-2 se ha expandido a todo el territorio nacional. Epidemiólogos han señalado que los casos están presentes en las zonas rurales e indígenas, pero la limitación de comunicación no permite conocer el desarrollo de los mismos. De acuerdo con el monitoreo del Observatorio Ciudadano de Covid-19, hasta el 5 de agosto, contabilizaba 9, 436 casos sospechosos de diferentes partes del país. “Se continúa reportando la existencia de entierros en condiciones irregulares en Madriz, Matagalpa y la Región de la Costa Caribe Sur”, señalan en el más reciente informe.

Es decir que las zonas productivas del país no están fuera del riesgo de contagios. Incluso, epidemiólogos han advertido el riesgo de un rebrote en estos meses, cuando hay una mayor transmisión comunitaria en comparación con los meses iniciales de la pandemia. La guía también sugiere organizar la entrada y salida del personal, de tal forma, que se eviten aglomeraciones; promover el autocuido fuero del lugar de trabajo, evitar visitas de trabajadores o personal externo, facilitar el lavado de manos, establecer filtro de detección de síntomas, entre otros.

También consideran necesario el uso obligatorio de mascarillas y guantes según la naturaleza de las tareas, insistir en el lavado correcto y constante de manos. Asimismo, Munguía explicó la importancia de la limpieza y desinfección de las instalaciones. Se deben aumentar dichas prácticas en áreas comunes, la obligatoria desinfección de las herramientas, maquinarias y equipos y en el caso de las fincas ganaderas recomiendan al momento del ordeño el uso de la mascarilla en la medida de lo posible.

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Derivación de una guía internacional

La guía es una adaptación del documento Guía Práctica para la Prevención y Mitigación del COVID-19 en la Agricultura de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esta se adaptó al contexto de Nicaragua con respecto al sector agropecuario. De acuerdo con Rodrigo Mogrovejo, asesor técnico principal del Fondo Visión Cero de la OIT, quien estuvo en la presentación virtual, la guía se ha adaptado a diferentes países como Honduras, Bolivia, Perú, Colombia y también ha llegado a Asia y África.

Explicó que está permitiendo que las cadenas mundiales de suministros agrícolas no paren. Ante una pandemia lo que no puede parar es la alimentación para la población, lo que pasa por el cuido de los trabajadores. Esta guía fue adaptada por el Consejo Superior de la Empresa (Cosep), y la Unión de Productores Agropecuarios de
Nicaragua (Upanic).

Por su parte, Rafael López, asesor económico del Cosep, explicó que el comportamiento de la actividad agropecuaria es crucial para mitigar el impacto sobre la economía, y asegurar un adecuado funcionamiento de la cadena de alimentos y por ende, de la seguridad alimentaria, tanto durante como después de la pandemia.

Asimismo, dijo que la OIT ha expresado que las medidas para prevenir los impactos del Covid-19 sobre el empleo en las áreas rurales del hemisferio deben estar centradas en tres ámbitos: salvar vidas, prevenir, y mitigar el Covid-19; garantizar la protección y seguridad alimentaria, y  salvar a las empresas, proteger a los trabajadores y sentar las bases para la reactivación de actividades y sectores.